Kaya ku jutsu

Aparatos incendiarios y explosivos Ninja

El adiestramiento del Ninja en las técnicas del Kaya Ku Jutsu (fabricación, uso y aplicación de aparatos incendiarios y explosivos) es una faceta desconocida en el arte del Shinobi. El empleo de la pólvora negra, mezcla de carbón vegetal, nitro y sulfuro, permitió al Ninja crear una extensa variedad de técnicas y armas, desde las armas de fuego para arrojar bombas hasta el ocultamiento de minas de tierra (Umebi) y formas de hacer gruesas mantas de humo para ocultar la entrada y salida; este concepto de Ke Ton Jutsu es un recurso de utilización del fuego para facilitar la huida.

El Ninja, experto estratega, conocía los cinco métodos para atacar por medio del fuego:
1.Quema al personal.
2.Quema depósitos.
3.Quema material.
4.Quema arsenales.
5.Usa proyectiles incendiarios.

El estratega chino, Sun Tzu, en El Arte de la Guerra hace referencia a los ataques por medio del fuego, dependiendo de las condiciones atmosféricas. Empleando el fuego en épocas de calor tórrido y en el momento en que se levantan los vientos.

Teniendo el Japón terreno accidentado y montañoso, el Ninja ha usado a menudo lo que es conocido en la actualidad como fenómeno Foehn, donde hay aire seco bajando por la ladera montañosa. Además de ser un país donde los materiales de construcción eran la madera y el papel, el fuego y el empleo de explosivos eran unas herramientas efectivas para crear una atmósfera de confusión y terror.

El humo creado por el fuego y los explosivos eran empleados magistralmente por el Ninja, creando su propio método, como el Dokuen-Jutsu, empleo del humo venenoso, para evitar un ataque del enemigo o alejarse de él en busca de áreas donde poder respirar seguro. Otro ejemplo del empleo del humo es el Iburi dashi, «Lanzar humo» a las fuerzas enemigas.

TANEGASHIMA(Rifles, mosquetes y pistolas)
Las armas de fuego introducidas por los portugueses en Japón en 1543, que desembarcaron en la isla de Tanegashima, al sur de Kyushin.
El Daymio de ese feudo se interesó por estas nuevas armas y acabó comprándoselas a los portugueses, con ellas como modelos sus armeros empezaron a adaptar e imitar las armas y en medio año los armeros fabricaron más de 500 arcabuces, a los que denominaron Hinawaju en general, pero diferenciando según su construcción dos tipos sobre el modelo origina: el Tanjutsu de cañon largo y delgado y el O-Tsutsu de cañon más corto pero mucho más grueso.

Estas armas tuvieron una gran aceptación y fueron proliferando y evolucionando, pero siempre con la desaprobación de los samurais que las consideraban de menor categoría y que las utilizaban los cobardes, pero 100 años después perdieron su popularidad debido principalmente a la época de paz que vivía todo el pais bajo Tokugawa Ieyasu y el cierre del país a los extranjero, cerrando sus dominios y cultura hacia cualquier aproximación del exterior, relegando a las armas de fuego como meros objetos de colección.

Tras su introducción en Japón a finales del siglo XVI, las armas de fuego fueron rápidamente adoptadas por un gran numero de familias ninjas, utilizando las pistolas Futokora y rifles Tanegashima.

Estas armas de fuego eran cargadas por la boca detonando por un mecanismo de gatillo de principio a fin, con una cuerda quemada que empujaba abajo hacia el interior de una cubeta, el pistón de polvos que encendía la carga principal de la base del cañón. Este rifle largo fue muy empleado por los ninjas en el periodo de las guerras civiles.

Una doble arma es el Waki Zashi Teppo, arma oculta que esconde una simple pistola de mano y un sable corto o Wakizashi.

Pero el Ninja había utilizado con mucha anterioridad la pólvora y había creado sus propias armas de fuego, antes de que fueran introducidas en el Japón medieval, de estos instrumentos de creación artesana, destacan el Ohzutsu, mortero de madera, o los pequeños cañones de mano, Sodezutsu, y las granadas explosivas o Nagedeppo.

OHZUTSU
Era un cañon largo portátil, con una gran movilidad, para ser trasladado rápidamente de un lugar a otro. Estas piezas de artillería estaban a menudo construidas con el vaciado de la madera, huecos de tronco o juntando tablillas de madera. Rodeaban la circunferencia del cañón varias tiras de hierro, reforzando y dando seguridad al arma, permitiendo lanzar bolas de hierro, misiles de madera o piedras de tamaño de un puño, lanzadas hacia el enemigo, campamentos o fortificaciones.

Este mortero de madera era muy empleado por los Ninjas de la Togakure Ryu.
De la misma construcción eran los Sodezutsu, pero de menor tamaño, pudiendo ser empleados con una mano.

NAGEDEPPO (Granadas explosivas)
Estas granadas eran lanzadas con la mano o proyectadas con hondas hacia el enemigo. Su construcción es muy primaria, introducida la mezcla explosiva, compuesta principalmente por azufre y carbón vegetal, introducidas en cáscaras de huevo, papel endurecido, cáscaras de nueces y, en algunos casos, en vasijas de arcilla ligeras de peso.

El Ninja también utilizaba las minas de tierra, Umebi, enterradas bajo la superficie de la tierra.

Estas armas tenían un significado de distracción hacia el enemigo, creándole la incertidumbre y el temor. Para conseguir estos resultados el Ninja también utilizaba las flechas incendiarias y el uso de la pólvora y el fuego (KaJutsu), para predominar sobre el enemigo, creando situaciones de miedo y alimentando la superstición entre las gentes, sabedores del miedo que creaban los demonios y el Tengu (demonios con apariencia de cuervos). Dentro de la Togakure Ryu el Ninja podía confiar en la horrible técnica del Onibi No Jutsu, el «Arte del fuego del Demonio», para vencer a adversarios supersticiosos. Fuegos artificiales y productos químicos inflamables juntamente con máscaras demoniacas esculpidas en madera hacían del Ninja una visión terrorífica.

Los Semban Shuriken de la Togakure Ryu eran lanzados llameantes, creando una desconcertante estela en la oscuridad.

La experiencia del Ninja con explosivos y pólvora, tanto en el Onshinjutsu «El Arte de la Invisibilidad» y el Gotonpo «Evasión y huida», permitieron crear una aureola fantástica en torno a los Ninjas.

Estas herramientas de fuego no fueron únicamente empleadas para desconectar o matar, sino que además le sirvieron para avisar y enviar señales, creando su propio sistema de comunicación.

José Ignacio Llarena -SHIDOSHI

2010-05-30